A veces, creemos que el otro nos quiere. Hay tanto amor en nuestra percepción, que acabamos viéndola reflejada en sus ojos. Hay tanta belleza en esos gestos, en ese rostro, que parece imposible que todo ese encanto se despliegue porque sí: "una mirada que et transmet tant, no pot ser que sigui muda!" (anabel dixit)
Pero aunque sea increíble, es así. Están mudos.