Que me perdonen los detractores de Amaral, pero es que de verdad...
Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir
el universo sobre mí.
Y me encantó la escapada a la playa en bici del viernes, y me parece genial que una cosa tan sencilla puede proporcionar dosis tan altas de felicidad.
anabel dijo
joder, la felicidad arruina los blogs
18 Noviembre 2006 | 05:39 PM