Hoy ha entrado al piso un chico nuevo. Hablando con otro que llegó hace poco también han comentado la posibilidad de poner un par de sillas en la cocina, y he llegado a escuchar la palabra convivencia. ¿Habrá pues alguna probabilidad de convertir este tugurio en algo parecido a un hogar? ¿Podré volver a comer con gente en lugar de encerrarme en mi habitación delante de una pantalla? ¿Existe alguna posibilidad, aunque sea remota, de compartir alguna comida? ¡Próximo episodio en mi blog!