Soledad de sábado noche
Ayer me estuve rayando un ratillo pensando que debía de ser la única persona en edad de merecer que se estaba quedando en casita el sábado por la noche. Pero lo cierto es que no se podía acceder a la coctelera, y sospecho que era por saturación, así que en alguna parte había bastante gente que estaba en la misma situación.
Y digo yo: ¿he de considerarme una muerta social porque bastantes sábados no salgo? Siempre me quejo de que salgo poco, pero lo cierto es que el día que lo hago, la mayoría de las veces acabo volviendo pronto porque me canso, me agobio o me aburro. Suelo quedar más a tomar café, comer o cenar que a salir por la noche. Y bueno, supongo que en el fondo soy muy vaga y muchas noches realmente me apetece más quedarme en casa viendo una peli. Y supongo que es la edad, también.
Y no se, supongo que cansa salir siempre con la emoción de "¿y si pasa algo...?" para que luego nunca pase nada, escuchar la música de siempre, ver a la gente de siempre y mantener las conversaciones de siempre. Y que en realidad, por más que en los momentos de lujuria pienses que si, la idea de ligar en un bar en el fondo te aburre. Donde siempre has querido conocer a alguien, es en el metro (sobre la fantasía de ligar en el metro tengo que hacer un post un día de éstos)O en Mercadona, en el momento de la compra pre-sabado noche, en la sección de congelados. Con la pizza y el helado camino de la cesta.
diego dijo
por cierto, de qué son la pizza y el helado??
26 Febrero 2006 | 01:13 PM