¡¡¡Cabroneeeees!!!
Aaaaaay, éstos de last.fm...
(I miss you Pandora!)
8 Julio 2007
20 Mayo 2007
Ayer me robaron la bici.
No me apetece hacer un post rabioso sobre la exorbitante frecuencia e impunidad de estos robos en Barcelona (en toda mi vida, nunca he conocido a nadie a quien le hayan robado el coche o la moto. En el último año he conocido de primera mano 4 casos de robos de bicis. No me digáis que no da que pensar). Supongo que desde que me la compré, tenía asumido que algún día me la robarían. En fin. Sólo agradezco que hayan tenido el detallazo de robármela un día que tenía la intención de volver a casa muy borracha, de modo que una vez advertido el robo tras dar un paseo a pie (la había dejado en un parquing de bicis en un lugar muy concurrido, y cuando llegó la hora de dirigirnos al sitio de turno para beber, lógicamente decidí cogerla y aparcarla más cerca) pude dar rienda suelta a mi alcoholismo y volver luego en ese maravilloso metro abierto toda la noche del que disfrutamos ahora los sábados en Barcelona.
8 Mayo 2006
Percibo cierto distanciamiento con Barba Azul. Antes me pasaba las notitas por debajo de la puerta para pedirme el alquiler escritas a mano, y la última estaba escrita a ordenador. Después de eso, la siguiente vez que pasé por casa se había fundido otra bombilla y no había agua. Hemos estado así cuatro días. Bueno, han estado, porque yo me he largado a casa de mi novio. Pero ya les vale a mis compañeros de piso. "Pero, y Barba Azul, dónde está? A ver si se ha ido y nos ha dejado con todo el marrón. ¿Tú le has visto, has hablado con él?" "Si, si, ya se lo he dicho..." "Pero, ¿enfadado?" "No, enfadado no..." Joder, vale que seas un gabachito sympa, pero no se puede ser tan cool cuando vives con un hijo de la gran puta que te está realquilando la habitación a un precio muy superior al real, que seguramente no sólo no está pagando alquiler, sino que está ganando dinero con lo que nos saca, y encima no tiene la decencia de mantener el piso en condiciones, sino que es demasiado ruin para cambiar una bombilla o gastarse un euro en productos de limpieza. Cuando eso ocurre, te tienes que enfadar. Joder, yo tenía ganas de matarlo. Tenía sed de venganza. Marcharme de allí y regalarle la llave del piso a un grupo de mafiosos rumanos. Entrar en su habitación, revolverlo todo, encontrar las pruebas que necesito y denunciarle. Pedirle a un amigo que venga fingiendo ser un inspector de algo y acojonarle para que nos devuelva lo que nos ha estafado y se gaste de una vez la pasta en arreglar el piso. Lo que sea. Pero no quedarme en casa 4 días sin agua encogiéndome de hombros resignadamente. Y creyendo tal vez, encima, que a lo mejor esto en España es normal. Qué guay, qué pintoresco. Lo que voy a fardar cuando vuelva a mi país. No, si Barba Azul no es tonto, ni es casualidad que aparte de mi y él todos sean guiris en el piso.
Bueno, mejor lo dejo, que me estoy poniendo de muy mala leche.
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